viernes, 12 de marzo de 2010

Arduos días de trabajo...

Estamos cansados pero felices.
Hemos tenido una semana llena de trabajo, pero Dios ha respaldado todo en todo momento.
Tendría que partir contándoles que el lunes en la tarde llamé por teléfono a la Cruz Roja, donde una persona me contestó, me dio su nombre y me dijo que fuera al día siguiente a la base de la Cruz Roja, ubicada al lado de la Plaza Italia. Al llegar el día martes a la Cruz Roja, pregunté por esa persona y, curiosamente, no existe en los archivos de la CR. Nadie con ese nombre trabaja ahí ni nadie había escuchado nunca su nombre. Para mi sorpresa, el Director Nacional de la Juventud de la Cruz Roja pasaba por ese lugar, preguntó qué estaba haciendo en un lugar donde sólo gente de la CR podía estar y le mencioné el motivo por el cual había ido, a saber, ayudar a los inmigrantes damnificados por el terremoto. Cuando le dije eso, me miró y me dijo "¡Ah!, tú eres Alejandro Molina de Underfaith. Por favor, pasa a mi oficina. Me dejaron un papel sobre mi escritorio donde me decían que vendrías... ¡bienvenido!"
Ante mi admiración, y luego de una larga conversación donde me explicaba que ellos jamás entregan ayuda a iglesias ni a partidos políticos por un asunto de transparencia y de imagen de la CR, llama por teléfono a la filial de Santiago Centro Estación y dice "Autorizo expresamente a Alejandro Molina de Underfaith para hacer uso de toda, repito, toda la ayuda necesaria". Sin lugar a dudas, Dios se manifestaba en amor por los inmigrantes damnificados, así como ha sido solícito con nuestros amados compatriotas que están pasando necesidad.
Al llegar a la filial, y con el beneplácito del Director General de la Juventud Cruz Roja, comenzamos a ver qué es lo que tenían y qué cosas no. Cuento corto, gracias al obrar de Dios en la gente de la Cruz Roja, pudimos cubrir las necesidades inmediatas (alimentación y frazadas) para 62 personas: 42 adultos y 20 niños. ¡¡Dios es maravilloso!!
Pero ahora tenemos el conocimiento de necesidad de otras 70 personas. 25 niños y 45 adultos. Y gracias a Dios, la Cruz Roja está aún dispuesta a ayudar con víveres. Glorificamos a Dios por eso.
Hermanos y amigos. Seguimos necesitando cosas. La lista de necesidades que la Cruz Roja no puede donarnos es:
- Útiles escolares para 30 niños.
- 5 carpas para 4 personas mínimo.
- 34 colchones.
- Detergente para ropa para 30 familias.

Cualquier donación al respecto, me la hacen llegar directamente. Si quieren, pueden depositar o hacer traspaso a mi Cuenta RUT 13521870 del Banco Estado (cuenta vista)
Cualquier colaboración sirve.

"No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos" (Gálatas 6:9)

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